La Venus del espejo es un cuadro de Velázquez, el pintor más destacado del Siglo de Oro español. Actualmente se encuentra en la National Gallery de Londres, donde se la denomina The Toilet of Venus o The Rokeby Venus. El sobrenombre «Rokeby» proviene de que durante el siglo XIX estuvo en el Rokeby Hall de Yorkshire.

SIETE CURIOSIDADES DE LA ‘VENUS DEL ESPEJO’, DE DIEGO VELÁZQUEZ
1 – Aunque aparecen representados la diosa Venus y su hijo Cupido, Velázquez dio a la obra un sentido realista y erótico. De hecho, si no fuera por Cupido, sería difícil adivinar quién es la mujer. Así, según la crítica de arte Natasha Wallace: “El ambiente clásico es una excusa para una sexualidad estética muy material, no del sexo en sí, sino una apreciación de la belleza que conlleva atracción”.
2 – Se sabe poco de sus orígenes, seguramente, por tratarse de un desnudo. Se ha conjeturado con la posibilidad de que fuera un encargo de Gaspar de Haro y Guzmán, marqués del Carpio (a quien según Dawson Carr le gustaba el arte “casi tanto” como las mujeres). El hecho de que este la tuviera en su casa en 1651, junto a los datos proporcionados por distintos estudios, ha llevado a datar la obra entre 1647 y 1651.
3 – Se desconoce quién fue la modelo. Ahora bien, hay quien señala que pudo ser la pintora Lavinia Triunfi. Otros dicen que sería una amante que Velázquez tuvo en Italia.
4 – La obra es llamativamente original: no sigue las reglas de este tipo de cuadros. Así, lo habitual es representar a Venus rubia, con joyas, rosas y el mirto. Además, su rostro, que siempre destaca, aparece aquí borroso. Por su parte, Cupido aparece sin su arco y flechas y tiene una cinta rosa de significado desconocido (¿el amor? ¿Los lazos del amor? ¿Es una venda?).
5 – El espejo, de importancia central, permite que la diosa mire al espectador. De hecho, este sería un juego habitual en la pintura de Velázquez. Como señala Calvo Serraller, sería una forma de expresar “la conciencia de la representación”.
6 – Sufrió el ataque de una sufragista el 10 de marzo de 1914. Así, una tal Mary Richardson le asestó siete cortes con un hacha corta de carnicero. Lo hizo, en teoría, para protestar por la detención de una compañera sufragista.
7 – Fue robada durante la Guerra de la Independencia Española y, por eso, hoy día la conserva la National Gallery de Londres. Concretamente, se cree que se la llevó algún oficial inglés de la casa de Manuel Godoy (este la había comprado en 1802 a la casa de Alba). Una vez en Inglaterra, la adquirió por 500 libras John Morritt, pasando, tiempo después, a la National Gallery.

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