El mundo del Tarot es un universo fascinante lleno de simbología, misterio y sabiduría ancestral. Sin embargo, detrás de cada mazo de cartas hay historias y personas que han contribuido a dar vida a este arte adivinatorio. Una de esas personas es Pamela Colman Smith, una mujer cuya creatividad y visión artística transformaron el Tarot y lo llevaron a la fama en el siglo XX. Acompañemos a Pamela en su viaje desde la ruta de la seda hasta los salones del arte y la espiritualidad, descubriendo su papel como ilustradora y creadora de la baraja de Tarot más famosa de todos los tiempos, el Tarot de Rider-Waite. Adentrémonos en una historia llena de magia, valentía y empoderamiento femenino, mientras revelamos el legado duradero de esta mujer extraordinaria en el mundo del Tarot.



El impacto del Tarot de Rider-Waite y el papel de en su creación.


A principios del siglo XIII, los mercaderes de la ruta de la seda llevaron a Europa un mazo de cartas que se utilizaron para jugar a un nuevo juego llamado Tarocco en Italia, Tarock en Alemania y Tarot en Francia. Este juego se adaptó y se convirtió en algo muy popular en toda Europa. Sin embargo, poco se sabe sobre la mujer que hizo posible que el Tarot llegara a ser tan conocido. Su nombre era Pamela Colman Smith y nació el 16 de febrero de 1878 cerca de Londres. Su madre era de Jamaica y su padre era inglés.

A los 10 años, la familia de Pamela se mudó a Jamaica cuando su padre fue destinado a la West India Improvement Company. Pasó el resto de su infancia absorbiendo la cultura jamaicana y visitando a menudo a sus familiares en Brooklyn Heights, Nueva York. A la edad de 14 años, Pamela, apodada “Pixie”, ingresó en la Escuela de Arte del Pratt Institute de la ciudad de Nueva York. Sin embargo, abandonó sus estudios después de la muerte de su madre en 1896 y se unió a un grupo de teatro itinerante, llevando una vida nómada como actriz, diseñadora de vestuario y escenografía.

Para la época, el hecho de que una mujer joven y soltera se dedicara al teatro y diseñara escenografía era algo muy inusual. Pixie se destacó en el mundo teatral de Londres, donde actuó con la compañía de teatro de Bram Stoker, el creador de Drácula. También estuvo profundamente involucrada en el mundo literario y publicó sus propios escritos, como una colección de cuentos populares de Jamaica llamada “Annancy Stories” y una versión ilustrada de la popular melodía inglesa “Widdicombe Fair”.

En sus “Annancy Stories”, Pixie desafió las convenciones sociales y los roles de género de la época. Además, escribió estas historias en patois jamaicano, una lengua que ella conocía desde su infancia. En 1901, estableció un salón semanal en su estudio y apartamento en Londres y comenzó su propia revista llamada “The Green Sheaf”. En esta revista, editó y contribuyó con sus propios poemas e ilustraciones. También se dedicó al teatro en miniatura, construyendo escenarios deslumbrantes y diminutos para actuaciones de juguetes.

En 1907, Pixie expuso su primera colección de acuarelas en la famosa galería de Nueva York de Alfred Stieglitz, 291. Fue la primera artista no fotográfica en tener una exposición en esta galería. Ese mismo año, fue invitada a unirse a la Orden Hermética de la Golden Dawn, una sociedad secreta inglesa. Fue allí donde conoció a Arthur Edward Waite, un poeta y ocultista estadounidense.

Ocho años después, Waite le encargó a Pixie la creación de las 78 cartas del Tarot, tanto los arcanos mayores como los menores. Estas cartas se conocieron con el nombre de Rider-Waite, en honor a Waite. Pixie creó imágenes inspiradas en el modernismo artístico, con arquetipos míticos representados en fondos luminosos y monocromáticos. La baraja del Tarot de Rider-Waite, lanzada en 1909, se ha convertido en sinónimo del propio Tarot y es ampliamente utilizada en la actualidad.

Además de su contribución al mundo del Tarot, Pixie fue una activista comprometida. En 1909, se unió al movimiento sufragista, utilizando su talento artístico para apoyar la lucha por el derecho al voto de las mujeres. En los años siguientes, también formó parte de un grupo de teatro político en el Reino Unido. A pesar de su vida activa y su éxito como artista y activista, Pixie nunca se casó ni tuvo hijos. Mantuvo una relación sentimental durante varios años con su amiga Nora Lake. Su apariencia era peculiar, vistiendo túnicas sueltas, trajes nativos y adornos en el cabello.

Pixie, una mujer queer, activista y creadora, fue realmente innovadora en su tiempo. Su contribución al mundo del Tarot nos ha dejado un legado duradero y su espíritu audaz y artístico sigue siendo una inspiración para muchos. Aunque no siempre sea reconocida en la historia del Tarot, su trabajo ha dejado una huella indeleble en el mundo de la adivinación y el arte.

Para todos aquellos que utilizan el Tarot, es importante recordar a la mujer visionaria que hizo posible que estas cartas llegaran a nuestras manos.


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