En las ricas arenas del pensamiento filosófico, donde las grandes mentes se sumergen en los más complejos dilemas éticos de nuestra existencia, surge la figura de Judith Jarvis Thomson. Una pensadora cuyas obras se convirtieron en faros de la reflexión moral, Thomson no solo caminó por los intrincados pasillos de los dilemas éticos sino que los remodeló, introduciendo cuestiones que resonarían en las discusiones académicas y públicas durante décadas. Con un legado que trasciende las fronteras académicas, su nombre se ha convertido en sinónimo de debates morales audaces y profundamente humanos.

El escenario que planteó en su célebre “dilema del tranvía” se ha discutido en aulas y cafeterías por igual, empujando a estudiantes, académicos y ciudadanos comunes a cuestionar la esencia de lo que consideramos moralmente correcto. Mientras que su valiente ensayo “A Defense of Abortion” desató un torbellino de argumentos en todos los espectros del debate sobre el aborto, armado de tal manera que incluso quienes se oponen a sus conclusiones no pueden eludir la fuerza de su lógica. Con una pluma tan provocativa como perspicaz, Judith Jarvis Thomson no sólo escribió sobre filosofía; ella provocó una evolución en el pensamiento mismo.



Biografía de Judith Jarvis Thomson


Judith Jarvis Thomson (Nueva York, 4 de octubre de 1929 – Cambridge, 20 de noviembre de 2020) fue una filósofa, educadora y autora estadounidense que realizó importantes aportes al campo de la ética y la filosofía moral. Es especialmente conocida por haber creado y desarrollado la literatura sobre el llamado dilema del tranvía, un experimento mental que plantea un dilema moral sobre la elección entre salvar o sacrificar vidas humanas. También es famosa por su artículo A Defense of Abortion (1971), en el que defendió el derecho al aborto desde una perspectiva liberal y basada en los derechos. Fue profesora en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) desde 1964 hasta 2004 y recibió numerosos reconocimientos académicos y profesionales. En 2019 fue elegida miembro de la Sociedad Filosófica Estadounidense.


Primeros años y formación académica


Judith Jarvis Thomson nació en la ciudad de Nueva York el 4 de octubre de 1929. Fue la segunda hija de Theodore Jarvis, un contador, y Helen Jarvis, profesora de inglés. Su madre falleció cuando Judith tenía seis años y su padre se volvió a casar dos años después con Gertrude Rubin, una joven diseñadora y comerciante judía que tenía dos hijos. Aunque sus padres no la presionaron religiosamente, Thomson se convirtió oficialmente al judaísmo a los catorce años, pero su participación en la religión con el paso de los años fue mínima.

En 1946, Thomson se graduó de la Hunter High School, una escuela pública para mujeres con altas capacidades académicas. Posteriormente recibió una licenciatura por el Barnard College en 1950, una prestigiosa universidad femenina afiliada a la Universidad de Columbia. Gracias a una beca Fulbright, continuó sus estudios en el Newnham College de la Universidad de Cambridge, donde obtuvo otra licenciatura en 1952 y una maestría en Filosofía en 1956. Finalmente, regresó a Estados Unidos y se doctoró en Filosofía por la Universidad de Columbia en 1959.


Carrera profesional y contribuciones filosóficas


En 1960, Thomson comenzó a enseñar en el Barnard College como profesora asistente. En 1962, conoció y se casó con James Thomson, un filósofo británico que era profesor invitado en la Universidad de Columbia. La pareja pasó el año académico 1962-1963 en Oxford, donde ambos realizaron investigaciones. Luego se trasladaron a Boston, donde James fue nombrado profesor de filosofía en el MIT. Judith, por su parte, enseñó un año en la Universidad de Boston y, en 1964, fue nombrada miembro de la facultad de Filosofía del MIT. Allí se desempeñó como profesora asociada hasta 1969 y luego como profesora titular hasta 1991. Ese año se convirtió en profesora Laurence S. Rockefeller de Filosofía, cargo que ocupó hasta su jubilación en 2004. Thomson y James se divorciaron en 1980 pero siguieron siendo colegas hasta la muerte de James en 1984.

Thomson se dedicó principalmente a la ética, la metafísica y la filosofía del derecho. Sus áreas de interés incluyeron temas como los derechos humanos, la responsabilidad moral, la justicia distributiva, el consentimiento, la auto-defensa y el aborto. Publicó numerosos artículos y libros sobre estos asuntos, entre los que se destacan los siguientes:

  • A Defense of Abortion (1971): En este ensayo publicado en la revista Philosophy and Public Affairs , Thomson defendió el derecho al aborto desde una perspectiva liberal y basada en los derechos. Asumiendo que el feto es una persona con derecho a la vida desde el momento de la concepción, Thomson argumentó que esto no implica que tenga derecho a usar el cuerpo de la mujer embarazada sin su consentimiento. Para ilustrar su punto, Thomson usó el famoso ejemplo del violinista: si te despiertas conectado a un violinista enfermo que necesita tu sangre para sobrevivir, no estás moralmente obligado a permanecer así durante nueve meses, sino que puedes desconectarte aunque eso signifique su muerte. De manera similar, Thomson sostuvo que una mujer embarazada tiene derecho a abortar si no desea continuar con el embarazo, incluso si eso implica la muerte del feto. Este artículo generó una gran controversia y dio lugar a numerosas respuestas y críticas.
  • The Trolley Problem (1985): En este artículo publicado en la revista The Yale Law Journal , Thomson presentó y analizó el dilema del tranvía, un experimento mental que plantea un dilema moral sobre la elección entre salvar o sacrificar vidas humanas. El dilema se basa en el siguiente escenario: un tranvía está fuera de control y se dirige hacia cinco personas que están atadas a las vías. Tú eres el conductor y puedes desviar el tranvía hacia otra vía donde solo hay una persona atada. ¿Qué harías? ¿Dejarías que el tranvía matara a las cinco personas o lo desviarías para matar solo a una? Thomson exploró las posibles respuestas y sus implicaciones éticas, así como otras variantes del dilema, como la del puente, la del bucle y la del trasplante. Este artículo inició y desarrolló la literatura sobre el dilema del tranvía, que ha sido utilizado por filósofos, psicólogos, juristas y otros para estudiar los principios morales y las intuiciones de las personas.
  • Goodness and Advice (2001): Este libro recoge las Conferencias Tanner que Thomson impartió en la Universidad de Princeton en 1999. En ellas, Thomson se ocupó de la cuestión de cómo debemos vivir y qué consejos debemos seguir para lograrlo. Thomson criticó la idea de que existe una única respuesta correcta a esta cuestión, basada en una teoría moral universal y objetiva. En su lugar, propuso una visión más pluralista y subjetiva, según la cual hay diferentes formas de vivir bien y diferentes consejos que pueden ser apropiados para diferentes personas y situaciones. Thomson también examinó el papel de los valores personales, las preferencias racionales y las virtudes morales en la búsqueda de la buena vida.

Reconocimientos y legado

Thomson fue una filósofa muy respetada y admirada por sus colegas y estudiantes. Recibió numerosos reconocimientos académicos y profesionales por su trabajo. Entre ellos se encuentran los siguientes:

  • En 1989 fue elegida miembro de la Academia Estadounidense de Artes y Ciencias, una de las sociedades honoríficas más antiguas y prestigiosas de Estados Unidos.
  • De 1992 a 1993 se desempeñó como presidenta de la Asociación Filosófica Estadounidense, la principal organización profesional de los filósofos en Estados Unidos.
  • En 1999 recibió el premio Philip L. Quinn de la Asociación Filosófica Estadounidense, que reconoce a los filósofos que han hecho contribuciones sobresalientes al servicio público o al liderazgo en la profesión.
  • En 2019 fue elegida miembro de la Sociedad Filosófica Estadounidense, fundada por Benjamin Franklin en 1743 con el propósito de promover el conocimiento útil.

Thomson falleció el 20 de noviembre de 2020 en su casa de Cambridge, Massachusetts, a los 91 años. Su obra ha tenido una gran influencia en la filosofía contemporánea y ha inspirado a generaciones de filósofos y pensadores. Sus argumentos y ejemplos han sido ampliamente discutidos, debatidos y aplicados a diversos problemas morales, sociales y legales. Su legado sigue vivo en sus escritos y en sus discípulos.



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