En las brumosas páginas de la historia, donde la realidad se entrelaza con el misterio, yace un enigma que ha desafiado a historiadores y curiosos por siglos: la desaparición de la colonia de Roanoke. En una época marcada por valientes exploradores y ambiciosas expediciones, esta historia se erige como un misterioso capítulo de la colonización inglesa en el Nuevo Mundo. Situada en la isla de Roanoke, en la costa de lo que hoy es Carolina del Norte, esta colonia se esfumó sin dejar más rastro que un enigmático mensaje y un sinfín de preguntas sin respuesta. ¿Qué sucedió con aquellos audaces colonos del siglo XVI? ¿Fueron absorbidos por el vasto y desconocido territorio americano, víctimas de fuerzas naturales, o simplemente desaparecieron en las sombras de la historia? Sumérgete en la intrigante y misteriosa historia de Roanoke, un relato que combina aventura, exploración y un enigma que aún hoy, sigue despertando fascinación y especulación.



El enigma de la colonia perdida de Roanoke
Roanoke es el nombre de una isla situada en la costa de lo que hoy es Carolina del Norte, Estados Unidos. También es el nombre de una de las historias más intrigantes y misteriosas de la historia americana: la desaparición de una colonia inglesa establecida en esa isla a finales del siglo XVI, sin dejar rastro ni explicación alguna. ¿Qué les ocurrió a los colonos de Roanoke? ¿Se integraron con los nativos americanos, fueron masacrados por ellos o por los españoles, o sufrieron algún otro destino desconocido? Estas son algunas de las preguntas que han alimentado la imaginación y la investigación de historiadores, arqueólogos, escritores y aficionados durante más de cuatro siglos.
El contexto histórico de la colonización de Roanoke
La historia de Roanoke se enmarca en el contexto de la expansión colonial inglesa en el Nuevo Mundo, impulsada por el deseo de competir con otras potencias europeas, como España y Francia, por el control de los recursos y las rutas comerciales de América. El principal promotor de este proyecto fue Sir Walter Raleigh, un cortesano, explorador y escritor que obtuvo del rey Enrique VIII el permiso para colonizar las tierras al norte de Florida, que él llamó Virginia en honor a la reina Isabel I, la “virgen” reina.
Raleigh organizó tres expediciones a Virginia entre 1584 y 1587, con el objetivo de establecer una colonia permanente y rentable en América. La primera expedición, dirigida por Philip Amadas y Arthur Barlowe, exploró la costa de Carolina del Norte y tomó contacto con los nativos americanos de la zona, especialmente con los croatoanos, una tribu amistosa que habitaba en una isla cercana a Roanoke. La segunda expedición, dirigida por Sir Richard Grenville, llevó a unos 100 colonos, principalmente soldados y artesanos, a Roanoke en 1585, donde construyeron un fuerte y una aldea bajo el mando de Ralph Lane. Sin embargo, esta colonia tuvo muchos problemas de supervivencia, debido a la escasez de alimentos, la hostilidad de algunas tribus nativas y la falta de apoyo de Inglaterra. En 1586, los colonos abandonaron Roanoke y regresaron a Inglaterra con el corsario Sir Francis Drake, que había llegado a la zona con una flota de guerra. Grenville, que había vuelto a Inglaterra por más suministros, regresó a Roanoke poco después y dejó a 15 hombres para mantener la posesión de la isla.
La tercera y última expedición a Roanoke fue la más numerosa y diversa, ya que incluyó a unos 115 colonos, entre los que había familias, mujeres y niños. El líder de esta expedición fue John White, un artista y cartógrafo que había participado en la segunda expedición y que fue nombrado gobernador de la nueva colonia. White tenía la intención de establecer la “Ciudad de Raleigh” en la bahía de Chesapeake, más al norte de Roanoke, pero el piloto del barco, Simon Fernandes, lo obligó a desembarcar en Roanoke, donde esperaba encontrar a los 15 hombres que habían quedado allí. Sin embargo, al llegar a la isla en julio de 1587, White y sus colonos solo encontraron los restos del fuerte y los huesos de uno de los hombres, lo que indicaba que habían sido atacados y asesinados por los nativos. A pesar de este hallazgo, White decidió quedarse en Roanoke y reconstruir la colonia, esperando recibir más ayuda de Inglaterra.
La desaparición de la colonia de Roanoke
Poco después de establecerse en Roanoke, los colonos sufrieron un incidente violento con los nativos, que mataron a uno de ellos mientras buscaba cangrejos en la playa. Este hecho aumentó la tensión y el miedo entre los colonos, que pidieron a White que regresara a Inglaterra para solicitar más suministros y refuerzos. White accedió a regresar, pero dejó a su hija Eleanor Dare, a su yerno Ananias Dare y a su nieta Virginia Dare, la primera niña inglesa nacida en América, entre los colonos. White partió de Roanoke en agosto de 1587, prometiendo volver lo antes posible.
Sin embargo, el regreso de White se vio obstaculizado por una serie de circunstancias adversas, que retrasaron su viaje durante tres años. La principal causa fue la guerra entre Inglaterra y España, que estalló en 1588 con el intento de invasión de la Armada Española. La reina Isabel I ordenó que todos los barcos disponibles se dedicaran a la defensa de Inglaterra, lo que impidió que White pudiera conseguir un barco para volver a Roanoke. Además, White tuvo dificultades para financiar su expedición, ya que Raleigh había perdido el interés y la influencia en el proyecto de Virginia. White solo pudo conseguir dos barcos pequeños y mal equipados, que fueron atacados por piratas franceses y obligados a regresar a Inglaterra. Finalmente, White logró embarcarse en una flota de comerciantes que iba a las Indias Occidentales, y aprovechó la oportunidad para desviarse a Roanoke.
White llegó a Roanoke el 18 de agosto de 1590, el día del tercer cumpleaños de su nieta Virginia. Sin embargo, lo que esperaba fuera una feliz reunión se convirtió en una terrible sorpresa: la colonia estaba desierta, sin rastro de los colonos ni de sus pertenencias. Lo único que quedaba era la palabra “CROATOAN” tallada en un poste de la fortaleza y “CRO” en un árbol cercano. No había ninguna señal de violencia o destrucción, ni ningún mensaje o indicación de lo que había pasado. White interpretó que los colonos se habían trasladado a la isla de Croatoan, donde vivían los nativos amigos, y que habían dejado esa palabra como una pista para que él los encontrara. Sin embargo, antes de que White pudiera seguir esa pista, una tormenta y la pérdida de un ancla obligaron a la flota a abandonar la zona y regresar a Inglaterra. White nunca volvió a ver a su familia ni a los demás colonos, y murió sin saber qué les había ocurrido.
Las posibles explicaciones del misterio de Roanoke
La desaparición de la colonia de Roanoke ha generado numerosas teorías y especulaciones a lo largo de los siglos, pero ninguna ha logrado ofrecer una respuesta definitiva y convincente. Algunas de las hipótesis más plausibles son las siguientes:
- Los colonos se trasladaron a la isla de Croatoan y se integraron con los nativos. Esta es la teoría más aceptada, basada en la palabra “CROATOAN” encontrada en el sitio y en el hecho de que los croatoanos eran una tribu amigable con los ingleses. Además, algunos testimonios de los primeros colonos de Jamestown, la primera colonia inglesa exitosa en América, fundada en 1607, indican que habían oído rumores de que algunos supervivientes de Roanoke vivían entre los nativos, e incluso que habían visto a personas con rasgos europeos en algunas aldeas indígenas. Sin embargo, estas afirmaciones no han sido confirmadas por evidencias arqueológicas o genéticas, y se desconoce el grado de asimilación o resistencia que pudieron tener los colonos en Croatoan.
- Los colonos se trasladaron al interior y se establecieron en otro lugar. Esta teoría se basa en la posibilidad de que los colonos buscaran un lugar más seguro y fértil para vivir, lejos de la costa y de los ataques de los nativos o de los españoles. Algunas investigaciones recientes, basadas en el análisis de mapas antiguos y en hallazgos arqueológicos, sugieren que los colonos podrían haberse trasladado a lo largo de la bahía de Chesapeake, donde White originalmente quería establecer la “Ciudad de Raleigh”. En esta zona se han encontrado algunos objetos que podrían haber pertenecido a los colonos de Roanoke, como una jarra de cobre, un anillo de oro con una inscripción, o una piedra con un mensaje grabado. Sin embargo, estos objetos no son concluyentes, ya que podrían haber sido intercambiados, robados o falsificados. Además, se desconoce si los colonos se integraron o no con los nativos del interior, o si sobrevivieron a las condiciones ambientales y sociales de la zona.
- Los colonos fueron atacados y exterminados por los nativos o por los españoles. Esta teoría se basa en la posibilidad de que los colonos fueran víctimas de un conflicto violento con los enemigos que los rodeaban, ya fueran los nativos americanos hostiles, como los powhatan, o los españoles, que tenían una presencia militar en Florida y que consideraban a los ingleses como intrusos. Sin embargo, esta teoría no explica por qué no se encontraron restos de violencia o destrucción en el sitio de la colonia, ni por qué los colonos no dejaron ningún mensaje de socorro o advertencia. Además, no hay evidencia de que los españoles supieran de la existencia de la colonia de Roanoke, ni de que los nativos tuvieran la capacidad o el motivo para aniquilar a los colonos sin dejar rastro.
- Los colonos desaparecieron por causas naturales o sobrenaturales. Esta teoría se basa en la posibilidad de que los colonos sufrieran algún tipo de desastre natural, como una enfermedad, un huracán, un incendio o una inundación, que los diezmara o los obligara a abandonar la isla. Otra posibilidad es que los colonos fueran objeto de algún fenómeno sobrenatural, como una abducción alienígena, un portal dimensional, una maldición o una profecía, que los hiciera desaparecer sin dejar rastro. Sin embargo, estas teorías son las más especulativas y fantásticas, y no tienen ningún sustento científico o histórico.
La relevancia y el legado del misterio de Roanoke
La desaparición de la colonia de Roanoke sigue siendo un misterio sin resolver, que ha captado la atención y la curiosidad de generaciones de personas, tanto en Estados Unidos como en el resto del mundo. La historia de Roanoke ha inspirado numerosas obras de ficción, como novelas, películas, series de televisión, cómics y videojuegos, que han explorado las diferentes teorías y posibilidades del destino de los colonos. Algunos ejemplos de estas obras son: [La isla de los perdidos], de Jean Fritz; [El secreto de Roanoke], de Margaret Peterson Haddix; [American Horror Story: Roanoke], de Ryan Murphy y Brad Falchuk; [Saga], de Brian K. Vaughan y Fiona Staples; y [Assassin’s Creed III], de Ubisoft.
La historia de Roanoke también tiene una relevancia histórica y cultural, ya que representa el primer intento de colonización inglesa en América, y el primer contacto entre europeos y nativos americanos en esa región. Aunque la colonia de Roanoke fracasó, sentó las bases para el éxito de la colonia de Jamestown, y posteriormente, para la formación de los Estados Unidos de América. Asimismo, la historia de Roanoke refleja los desafíos, las dificultades y los riesgos que enfrentaron los primeros colonos, así como la complejidad y la diversidad de las relaciones entre los distintos grupos humanos que se encontraron en el Nuevo Mundo.
La desaparición de la colonia de Roanoke es un enigma que sigue desafiando a la razón y a la evidencia, y que invita a la imaginación y a la especulación. Aunque quizás nunca sepamos con certeza qué les ocurrió a los colonos de Roanoke, su historia sigue siendo una fuente de fascinación e inspiración, y un testimonio de la aventura, el misterio y la tragedia que forman parte de la historia de América.
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