En el vasto paisaje de la filosofía del siglo XX, dos titanes del pensamiento, José Ortega y Gasset y Jean-Paul Sartre, se erigen como figuras esenciales en la comprensión de la libertad humana. Ortega y Gasset, con su célebre afirmación “yo soy yo y mi circunstancia”, y Sartre, con su proclamación “la existencia precede a la esencia”, ofrecen visiones convergentes y, sin embargo, profundamente distintas sobre el rol del individuo en la construcción de su identidad. Este artículo explora el diálogo implícito entre sus ideas, desentrañando cómo ambos filósofos abordan la inevitable tarea del hombre de definirse a sí mismo en un mundo repleto de elecciones y circunstancias.
El CANDELABRO.ILUMINANDO MENTES


Imágenes Ideogram Al
“La Existencia y la Esencia: Un Duelo Filosófico entre Ortega y Sartre”
En su prólogo a Obras, de 1932, Ortega y Gasset escribió que “el hombre es libre, quiera o no, ya que, quiera o no, está forzado en cada instante a decidir lo que va a ser”. Con esto explica su famosa frase de 1914, que imprimió en su libro Meditaciones del Quijote, y es: “yo soy yo y mi circunstancia”.
La pregunta que aquí radica es la siguiente: ¿De quién habré escuchado estos razonamientos? Sí, si pensaste en Jean Paul Sartre, es correcto. Sin embargo, estas reflexiones filosóficas de Sartre aparecen en 1945, cuando el intelectual francés brindó una conferencia titulada El existencialismo es un humanismo, en esta conferencia mencionó que “El hombre no es otra cosa que lo que él se hace. Este es el primer principio del existencialismo”. Sí, y de aquí nace la famosa frase “La existencia precede a la esencia”.
Y aunque en ese párrafo mencionara a Karl Jaspers, Gabriel Marcel y Martin Heidegger, nunca mencionó a Ortega y Gasset quien, en 1935, escribió Historia como sistema y declaró que “El hombre es el ente que se hace a sí mismo, un ente que la ontología tradicional sólo topaba precisamente cuando concluía y que renunciaba a entender: la causa sui. Con la diferencia de que la causa sui sólo tenía que esforzarse en ser la causa de sí mismo, pero no en determinar qué sí mismo iba a causar”.
RPV – 0963
Comentario:
En su prólogo a Obras, de 1932, José Ortega y Gasset formuló una idea fundamental sobre la libertad humana, afirmando que “el hombre es libre, quiera o no, ya que, quiera o no, está forzado en cada instante a decidir lo que va a ser”. Esta reflexión se vincula con su famosa frase de 1914, incluida en Meditaciones del Quijote: “yo soy yo y mi circunstancia”. Ortega y Gasset nos enfrenta a una concepción de la libertad no como una mera posibilidad, sino como una ineludible realidad de la existencia humana. Cada individuo, en cada momento de su vida, se ve obligado a tomar decisiones que definirán su ser, ya sea consciente de ello o no.
Este planteamiento tiene resonancias claras en la filosofía existencialista que, años más tarde, Jean Paul Sartre popularizaría. En su conferencia de 1945, El existencialismo es un humanismo, Sartre proclamó: “El hombre no es otra cosa que lo que él se hace. Este es el primer principio del existencialismo”. Aquí, Sartre introduce su famosa declaración “La existencia precede a la esencia”, sugiriendo que los seres humanos primero existen y luego, a través de sus acciones, se definen. A pesar de las claras similitudes en el pensamiento de Sartre y Ortega y Gasset, Sartre no menciona a Ortega y Gasset en su conferencia, a pesar de referirse a otros filósofos como Karl Jaspers, Gabriel Marcel y Martin Heidegger.
Ortega y Gasset, por su parte, continuó desarrollando su pensamiento sobre la autoconstrucción del individuo en su obra de 1935, Historia como sistema, donde afirmó: “El hombre es el ente que se hace a sí mismo, un ente que la ontología tradicional sólo topaba precisamente cuando concluía y que renunciaba a entender: la causa sui. Con la diferencia de que la causa sui sólo tenía que esforzarse en ser la causa de sí mismo, pero no en determinar qué sí mismo iba a causar”. Ortega y Gasset aborda aquí una complejidad adicional: el hombre no solo se crea a sí mismo sino que también debe definir qué tipo de ser desea ser, una tarea que va más allá de la mera existencia y entra en la esfera de la autodefinición y la autoevaluación constante.
Al comparar estos pensamientos, emerge una interesante conversación filosófica entre Ortega y Gasset y Sartre, aunque esta conversación nunca se haya dado de manera explícita. Ambos coinciden en la idea de que el ser humano es responsable de su propia existencia y debe continuamente forjar su identidad a través de sus elecciones y acciones. Sin embargo, mientras que Sartre pone un énfasis existencial en la libertad como un estado inicial que define al ser a través de sus actos, Ortega y Gasset subraya la inevitabilidad de esta libertad y la constante presión de las circunstancias que moldean nuestras decisiones.
El contexto histórico y cultural en el que ambos filósofos desarrollaron sus ideas también influye en sus diferentes enfoques. Ortega y Gasset, escribiendo en el convulso periodo de entreguerras en Europa, veía en la circunstancia un elemento inescapable que condiciona al individuo, mientras que Sartre, post Segunda Guerra Mundial, enfatizaba la capacidad del hombre para sobreponerse a sus circunstancias y redefinirse a través de la libertad absoluta.
Ambos filósofos nos invitan a reflexionar sobre la naturaleza de la libertad humana y la responsabilidad que conlleva. Nos confrontan con la realidad de que, queramos o no, estamos siempre en proceso de definirnos a nosotros mismos, y que esta definición es tanto una consecuencia de nuestras circunstancias como de nuestras decisiones conscientes. La tensión entre ser y convertirse, entre la esencia preestablecida y la existencia que se forja, sigue siendo un tema central en la filosofía contemporánea, enriquecida por las contribuciones tanto de Ortega y Gasset como de Sartre.
El CANDELABRO.ILUMINANDO MENTES
1 #FilosofíaModerna #2 #Existencialismo #3 #OrtegaYGasset #4 #JeanPaulSartre #5 #LibertadHumana #6 #MeditacionesDelQuijote #7 #ElExistencialismoEsUnHumanismo #8 #HistoriaComoSistema #9 #Autodefinición
Descubre más desde REVISTA LITERARIA EL CANDELABRO
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
