El Tehilim, o Salmos, es un pilar de fe y esperanza, compuesto por el Rey David y otros grandes sabios, y es fundamental en la espiritualidad judía. Leerlo en su idioma original, el Lashon Hakodesh, maximiza su impacto, ya que cada palabra encierra significados profundos. Idealmente, se recita en la madrugada y durante momentos especiales como Rosh Hashaná y Yom Kipur. Evita leerlo en Tishá Beav y durante los días de luto. Que el Tehilim ilumine y fortalezca tu conexión con lo divino.
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El Tehilim: Introducción y Recomendaciones
El Tehilim, también conocido como los Salmos, es uno de los libros más preciosos y significativos de las Escrituras Sagradas. Editado por el Rey David, el Tehilim ha sido una fuente de fuerza, energía, fe, esperanza, alabanza y consuelo para el Pueblo de Israel a lo largo de su historia. Los Sabios recomiendan apegarse al libro del Tehilim y adoptarlo como un hábito diario, especialmente en momentos de dificultades y angustias.
El Tehilim tiene la capacidad de eliminar las interferencias entre el ser humano y el Creador. Es recomendable leerlo en su lenguaje original, el “Lashon Hakodesh” (Lenguaje Sagrado), ya que cada palabra en hebreo contiene varias interpretaciones naturales, profundas y kabbalísticas que son imposibles de expresar en otro idioma. Sin embargo, también es importante comprender lo que uno reza para poner el corazón en la plegaria.
La historia del Tehilim es fascinante. Fue compuesto y editado por el Rey David entre los años 2880-2924, aunque varios de los Salmos fueron compuestos por otros grandes personajes, desde Abraham Avinu hasta los tiempos de David, quien los recopiló bajo el nombre de “Salmos”. El Talmud atestigua que todos los Salmos fueron compuestos bajo el concepto de “Ruaj Hakodesh” (Inspiración Divina).
El Tehilim tiene múltiples usos y beneficios. David Hamelej pidió a Dios que todo el que recite Tehilim todos los días sea considerado ante Dios como si hubiese estudiado los estudios más profundos del Talmud. Además, todo el que reza Tehilim será merecedor de morar bajo el Trono Celestial Divino. El Tehilim es muy bueno para rezarlo antes de las plegarias diarias, ya que tiene la fuerza de eliminar interferencias entre el Creador y el ser humano. También es excelente para acercar el corazón del hijo de Israel a su Creador.
La mejor hora para leer Tehilim es en la madrugada, antes de la salida del Sol. Las fechas más adecuadas para leer Tehilim incluyen los dos días de Rosh Hashaná, los días de Teshuva (entre Rosh Hashaná y Yom Kipur), el mes de Elul (un mes antes de Rosh Hashaná), la noche de Hoshana Raba (séptima noche de Sucot), Shavuot (día que nació y falleció el Rey David), los sábados en la tarde (principalmente el Salmo 119), Yom Kipur, Shovavim (fechas que se leen en la Torá en Shabat desde Éxodo 1 hasta “Mishpatim”), la víspera de Rosh Jódesh (principio del mes lunar), y en cualquier situación de apuro por salud, parto, o algún otro problema.
Es importante saber cuándo no se debe leer Tehilim. No se debe leer en Tishá Beav y durante los siete días de luto. Tampoco se debe leer Tehilim de noche, ya que en la noche dominan los “Dinim” (fuerzas de justicia), y la lectura del Tehilim puede ser contraproducente. Sin embargo, después de la medianoche se permite, especialmente en casos de emergencias. También se permite leer Tehilim de noche en Shabat, fiestas y Rosh Jódesh, y para aquellos que cuidan a un muerto toda la noche o noches anteriores al entierro.
No se debe leer Tehilim estando desnudos, en un sitio con malos olores, donde hay excremento, o delante de alguien desnudo. La mujer en su periodo de menstruación puede leer los Salmos sin ninguna restricción. Un enfermo con una sonda para orinar puede leer Tehilim y rezar, siempre que su ropa esté limpia.
Para pedir por la salud de un enfermo, si está frente a él, se dice “El Na Refá Na Lo (Lah)” (“Dios por favor curarlo o curarla”). Si está lejos del enfermo, se dice “El Na Refá Na Le…” (“Dios por favor cura a [nombre] hijo de [nombre]”). Cuando se reza por el padre, madre o maestro, no se debe mencionar dicha categoría, sino que se debe decir “Abdejá Abí” o “Abdejá Rabí” o “Amatejá Imí” (tu servidor mi padre y maestro y tu sierva mi madre).
Al rezar por la salud, se puede decir: “Sea tu voluntad Dios nuestro Dios Todopoderoso, que mandes salud completa a todos los enfermos de Israel y dentro de ellos apiádate de [nombre] dándole salud física, mental y espiritual junto con todos los enfermos de Israel. Amén”. También se puede rezar diciendo: “Yo rezo estos Salmos para enaltecer el alma de todos los fallecidos de Israel y dentro de ellos a [nombre]”.
Es muy recomendable leer todo el Tehilim sin interrupción para eliminar justicias celestiales y también para agradecer a Dios por sus favores, que se prolonguen siempre. ¡Amén!
El Tehilim Shem Tob desarrolla este tema de manera extensa y detallada, aportando datos nuevos y profundos sobre la importancia y el poder de los Salmos en la vida espiritual y cotidiana del Pueblo de Israel.
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